El Setè Cel

General

SIMPLEMENTE DECIR TE QUIERO / PARA MI AMIGO GALLA

Escrito por juanserrateo 24-03-2009 en General. Comentarios (0)
" Decir Amigo.
Se me figura que decir amigo es decir ternura. Dios y mi canto saben a quien nombro tanto "
Decir Amigo /  Joan Manuel Serrat / 1974

El café Tortoni es el paradigma del café porteño, pero poco se sabe de sus orígenes.
Apenas que un inmigrante francés de apellido Touan decidió inaugurarlo a fines de 1858. El nombre lo tomó prestado de un establecimiento del Boulevard des Italiens, en el que se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XIX.

A fines del siglo, el bar fue adquirido por otro francés: don Celestino Curutchet, a quien el poeta Allende Iragorri describiera como... el típico viejito sabio francés.... menudo de cuerpo y fuerte de espíritu.
El local era frecuentado por un grupo de pintores, escritores, periodistas y músicos que formaban la Agrupación de Gente de Artes y Letras, liderada por Benito Quinquela Martin.
En mayo de 1926 forman La Peña, y le piden a Don Celestino Curutchet, que les deje usar la bodega del subsuelo.
El dueño acepta encantado, porque según sus palabras... los artistas gastan poco, pero le dan lustre y fama al café....

Más de un lustro después, a esa misma bodega trastocada en improvisado teatro, con aire de complicidad entre artistas y visitantes, llega puntualmente el hombre alto, delgado y con cierto porte desgarbado, de andar cansino y con su pila de libros y anotaciones bajo el brazo como si fuera un apéndice de él mismo.
Se sienta, con cierta displicencia en una mesa ya preparada y con público indiscreto comienza lentamente su charla frente a un micrófono…
”Hoy les voy a contar como son Instrucciones para elegir, en un picado de fútbol .
Cuando un grupo de amigos no enrolados en ningún equipo, se reúnen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quiénes integrarán los dos bandos.
Generalmente dos jugadores se enfrentan en un sorteo o pisada y luego cada uno de ellos elige alternadamente a cada uno de sus compañeros.
Se supone que los más diestros serán elegidos en los primeros turnos, quedando para el final los troncos.

Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances.
El hombre que está esperando ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida. Sabrá de un modo brutal y exacto en qué medida lo aceptan o lo rechazan. Sin eufemismos, conocerá su verdadera posición en el grupo.

A lo largo de los años, muchos futbolistas advierten su decadencia, conforme su elección sea cada vez más demorada.
Manuel Mandeb, que casi siempre oficiaba de elector, observó que sus decisiones no siempre recaían sobre los más hábiles.
En un principio se creyó poseedor de vaya a saber qué sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían... ciertas cualidades.
Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos. Por eso elegía siempre a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran los más capaces.
El criterio de Mandeb parece apenas sentimental, pero es también estratégico: uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán.
Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible.
Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables“

Esa noche casi mágica, en ese sótano de un café, en donde parece que el tiempo se hubiera detenido como en un daguerrotipo, cuando en él la gente juega al billar, a las cartas, o simplemente toman un café entre amigos, en ese lugar donde parte de la historia cultural de la argentina transcurrió mansamente este señor llamado Alejandro Dolina acababa de formalizar, para su programa “La venganza será terrible” uno de los relatos mas hermosos y sublimes que define ese, tan especial, sentimiento que es la amistad.
Nadie podrá atestiguarlo, pero seguramente entre la argamasa de los ladrillos a la vista de ese sótano, Baldomero Fernández Moreno o Federico Gracia Lorca embozaron una sonrisa recordando su lejana infancia y a sus afectos más queridos.

……………………….

Pan y queso… pan y queso…
El hombre está recostado en una camilla del centro de diagnóstico.
Dicen los médicos que en su cabeza una vena menor, casi insignificante, se decretó en huelga y que por eso algo no está funcionando bien en su cuerpo.
Su lado izquierdo responde con cierta lentitud y su coordinación fina no está todo lo fina que debería estar.

Pan y queso… pan y queso…
Los médicos realizan los análisis y las pruebas para descartar cualquier otra cosa.
Siente la boca como dormida….
Según le dicen, está levemente afectada porque ha sufrido un ACV y por eso su habla no es todo lo claro que debe ser.
Quién carajo le enseño a saber cuantificar lo que es levemente para cada uno de nosotros?
Que materia cursaron en la facultad para definir la palabra “Levemente” ?

Pan y queso… pan y queso…
Mientras su cuerpo se nivela gracias a las drogas que lentamente hacen su efecto terapéutico, en voz baja, casi susurrando trata de pronunciar aquellas palabras que él sabe que les cuesta.
Aquellas palabras que tienen esa puta letra “R” en su composición gramatical
La somnolencia lo va venciendo y se queda dormido pensando como iba a hacer para decirle a sus afectos que los quiere, si no puede decir simplemente “Te Quiero?”

Pan y queso… pan y queso…
Llega la noche y los efectos colaterales de los medicamentos hacen que el dolor de cabeza sea prácticamente insoportable.
Los médicos entran y salen mientras él trata en voz muy baja de pronunciar esa palabra vedada.

Pan y queso… pan y queso…
El algún momento asomó una campera verde en la puerta de la habitación, y como pidiendo permiso a la vida para entrar llegó ese amigo tan especial.
Y el hombre quiso decirte que lo quería… pero no pudo…. no pudo hacerlo… trató y no pudo.

Pan y queso… pan y queso…
Dos noches después, de la mano de lo mejor que le ha dado la vida, que es su compañera y amante, el hombre se animó a salir de ese útero controlado y protegido que era la habitación y empezó a caminar apoyándose en ella, como siempre ha hecho en su vida.
Una, dos, tres vueltas al piso.
Tenía tanto tiempo para pensar en ese momento y tantas cosas en que hacerlas.

Pan y queso… pan y queso…
Su boca empezó lentamente a despertar.
En ese momento decidió que lo primero que volvería a hacer es aprender a decir “Te quiero” sin importar otra palabra en el universo.

Pan y queso… pan y queso…
Hoy puede decirlo.
Hoy casi todo lo vivido es solo un cruel recuerdo angustiante con el que todavía lucha
Hoy aún quedan leves resabios de los efectos producidos por esa vena ingrata.
Hoy tiene una nueva oportunidad de jugar este “pícado” que es la vida.

Por eso, al hombre no le importa si sabes jugar, si tu juego es exquisito según los cánones futboleros o si tus fintas ponen de pie a la tribuna propia y desespera a los contrarios
Nada de eso le importa.
Hoy quiere jugar con vos, por lo que sos y por lo que su corazón dice lo que significas para él.
Quiere que jueguen juntos, porque entre tantas cosas que vivieron juntos, comparten esos códigos en donde la lealtad y la amistad son los pilares que hacen que un “picado” valga la pena ser jugado.

Pan y queso… pan y queso…
Gané,- dice el hombre -
Yo elijo!
Galla… vení a jugar conmigo

Juan Serratéo
01/2009

EL JARDINERO / TE GUSTE O NO

Escrito por juanserrateo 24-03-2009 en General. Comentarios (0)
A fines de 1967, en un hospital de África del Sur, Cristian Barnard transplantó por primera vez un corazón humano y se convirtió en el médico más famoso del mundo.
En una de las fotos, apareció un negro entre sus ayudantes. El director del hospital aclaró que se había colado.
Por entonces Hamilton Naki vivía en una barraca sin luz eléctrica ni agua corriente.
No tenia diploma, ni siquiera había terminado la escuela primaria.
Pero era el brazo derecho del doctor Barnard.
En secreto trabajaba a su lado.
La ley o la costumbre prohibían que un negro tocara carne o sangre de blancos.
Poco antes de morir, Barnard reconoció:
- Quizás él era técnicamente mejor que yo –
Al fin y al cabo, su hazaña no hubiera sido posible sin ese hombre de dedos mágicos, que había ensayado el transplante de corazón, varias veces, en cerdos y perros.
En las planillas del hospital, Hamilton Naki figuraba como jardinero.
De jardinero se jubiló

Eduardo Galeano
http://juanserrateo.blogspot.es/img/eduardogaleano.jpg 
Espejos (Pag. 311)

TE GUSTE O NO

Puede que a ti te guste o puede que no
pero el caso es que tenemos mucho en común.
Bajo un mismo cielo, más o menos azul,
compartimos el aire
y adoramos al sol.

Los dos tenemos el mismo miedo a morir,
idéntica fragilidad,
un corazón,
dos ojos y un sexo similar
y los mismos deseos de amar
y de que alguien nos ame a su vez.

Puede que a ti te guste o puede que no
pero por suerte somos distintos también.
Yo tengo una esposa, tú tienes un harén,
tú cultivas el valle
yo navego la mar.

Tú reniegas en swajili y yo en catalán...
Yo blanco y tú como el betún
y, fíjate,
no sé si me gusta más de ti
lo que te diferencia de mí
o lo que tenemos en común.

Te guste o no
me caes bien por ambas cosas.
Lo común me reconforta,
lo distinto me estimula.

Los dos tenemos el mismo miedo a morir,
idéntica fragilidad,
un corazón,
dos ojos y un sexo similar
y los mismos deseos de amar
y de que alguien nos ame a su vez.

Te guste o no.

Joan Manuel Serrat / 1994

TE MUESTRO EL MUNDO / EL HORIZONTE

Escrito por juanserrateo 24-03-2009 en General. Comentarios (0)
Darwin solía citar los apuntes de viaje de James Colman.
Nadie describió mejor que él la fauna del océano Índico,
el cielo del Vesubio en llamas,
el fulgor de las noches de Arabia,
el color del calor de Zanzíbar,
el aire de Ceilán, que es de canela,
las sombras del invierno de Edimburgo
y la grisura de las cárceles rusas.
Precedido por su blanco bastón, Colman dio la vuelta al mundo,
De punta a punta.

Ese viajero, que tanto nos ayudo a ver, era ciego.
-Yo veo con los pies- decía


Eduardo Galeano
http://juanserrateo.blogspot.es/img/eduardogaleano.jpg 
Espejos (Pag.210)


El Horizonte

Puse rumbo al horizonte
y por nada me detuve,
ansioso por llegar
donde las olas salpican las nubes,
y brindar en primera fila
con el sol resucitado,
sentarme en la barandilla
y ver qué hay del otro lado.

Y cuanto más voy pa' allá
más lejos queda,
cuanto más de prisa voy
más lejos se va.

Allí nacen las leyendas
y se ocultan los secretos
y se alcanza a dibujar
con las estrellas en el firmamento.
Sueño con encaramarme
a sus amplios miradores
para anunciar, si es que vienen,
tiempos mejores.

Y cuanto más voy pa' allá
más lejos queda,
cuanto más de prisa voy
más lejos se va.

Joan Manuel Serrat / 1983
 

LA ABUELA / LOS RECUERDOS

Escrito por juanserrateo 24-03-2009 en General. Comentarios (0)
Cuando mira una montaña, Miriam Miguez quisiera atravesarla con la mirada, para entrar del otro lado del mundo.
Cuando mira su infancia, ella también quisiera atravesar con la mirada esos años idos, para entrar al otro lado del tiempo.
Al otro lado del tiempo, está la abuela.


En su casa de Córdoba, la abuela escondía algunas cajas secretas. A veces, cuando Miriam y ella estaban a solas, y no había peligro de que algún intruso asomara la nariz, la abuela entreabría sus tesoros y dejaba que la nieta viera.
Aquellas lentejuelas, medallitas, plumas de pájaros, llaves viejas, palillos de ropa, cintas de colores, hojas secas y recortes de revistas, parecían cosas; pero las dos sabían que eran mucho más que cosas.
Cuando la abuela murió, todo eso desapareció, quizás quemado o arrojado a la basura.
Miriam tiene, ahora, sus propias cajas secretas.
A veces las abre.

Eduardo Galeano
Bocas del tiempo (Pág. 28)


LOS RECUERDOS

Los recuerdos suelen
contarte mentiras.
Se amoldan al viento,
amañan la historia;
por aquí se encogen,
por allá se estiran,
se tiñen de gloria,
se bañan en lodo,
se endulzan, se amargan
a nuestro acomodo,
según nos convenga;
porque antes que nada
y a pesar de todo
hay que sobrevivir.

Recuerdos que volaron lejos
o que los armarios encierran;
cuando está por cambiar el tiempo,
como las heridas de guerra,
vuelven a dolernos de nuevo.

Los recuerdos tienen
un perfume frágil
que les acompaña
por toda la vida
y tatuado a fuego
llevan en la frente
un día cualquiera,
un nombre corriente
con el que caminan
con paso doliente,
arriba y abajo,
húmedas aceras
canturreando siempre
la misma canción.

Y por más que tiempos felices
saquen a pasear de la mano,
los recuerdos suelen ser tristes
hijos, como son, del pasado,
de aquello que fue y ya no existe.

Pero los recuerdos
desnudos de adornos,
limpios de nostalgias,
cuando solo queda
la memoria pura,
el olor sin rostro,
el color sin nombre,
sin encarnadura,
son el esqueleto
sobre el que construimos
todo lo que somos,
aquello que fuimos
y lo que quisimos
y no pudo ser.

Después, inflexible, el olvido
irá carcomiendo la historia;
y aquellos que nos han querido
restaurarán nuestra memoria
a su gusto y a su medida
con recuerdos
de sus vidas.

Los recuerdos 
Letra y Música de Joan M. Serrat / 2000

LOS INMIGRANTES / EN LA VIDA TODO ES IR

Escrito por juanserrateo 24-03-2009 en General. Comentarios (0)

Desde siempre, las mariposas y las golondrinas y los flamencos vuelan huyendo del frío, año tras año, y nadan las ballenas en busca de otra mar, los salmones y las truchas en busca de sus ríos. Ellos viajan miles de leguas, por los libres caminos del aire y del agua.

http://juanserrateo.blogspot.es/img/inmigrantes.jpg

 
No son libres, en cambio, los caminos del éxodo humano.
En inmensas caravanas, marchan los fugitivos de la vida imposible.
Viajan desde el sur hacia el norte y desde el sol naciente hacia el poniente.
Les han robado su lugar en el mundo. Han sido despojados de sus trabajos y sus tierras. Muchos huyen de las guerras, pero muchos más huyen de los salarios exterminados y de los suelos arrasados.
Los náufragos de la globalización peregrinan inventando caminos, queriendo casa, golpeando puertas: las puertas que se abren mágicamente al paso del dinero, se cierran en sus narices. Algunos consiguen colarse. Otros son cadáveres que la mar entrega a las orillas prohibidas, o cuerpos sin nombre que yacen bajo tierra en el otro mundo adonde querían llegar.
Sebastiao Delgado los ha fotografiado, en cuarenta países, durante varios años.
De su largo trabajo, quedan trescientas imágenes. Y las trescientas imágenes de esta inmensa desventura humana caben todas, en un segundo.
Suma solo un segundo toda la luz que ha entrado en la cámara, a lo largo de tantas fotografías: apenas una guiñada en los ojos del sol, no más que un instantito en la memoria del tiempo.


Eduardo Galeano

http://juanserrateo.blogspot.es/img/eduardogaleano.jpg 

Bocas del tiempo (Pag. 207)

En la vida todo es ir

«En la vida todo es ir
a lo que el tiempo deshace.
Sabe el hombre dónde nace
y no dónde va a morir.»

El hombre que en la montaña
–por la cruz de algún camino–
oye la voz del destino,
se aleja de su cabaña.
Y prosiguiendo su hazaña
se dirige al porvenir
una esperanza a seguir.
Mas no ha de volver la cara,
pues la vida es senda rara:
en la vida todo es ir.

Miro esa palma que airosa
su corona al sol ostenta
y miro lo que aparenta
la esplendidez de la rosa.
Contemplo la niña hermosa
riendo a lo que le place,
y lo que el viento le hace
a la hoja seca del jobo:
es la vida como un robo
a lo que el tiempo deshace.

Tuve un hermano que dijo
–«Cuando salí de Collores...»–
Así cantó sus amores
al Valle del que fue hijo.
Una y otra vez maldijo
la gloria que en letras yace,
(y en que su nombre renace),
pues que llegó a comprender
lo poco que es el saber:
sabe el hombre dónde nace.

No hay más. Un solo camino
que se quisiera tomar,
mas la suerte del andar
maltrata y confunde el tino.
Nadie niegue su destino.
Es que ser hombre es seguir
–y un ideal perseguir–
por la vida hacia delante,
sabiendo lo que fue enante
y no dónde va a morir.

Letra de Juan Antonio Corretjer 

Música de Roy Brown
Canta Joan M. Serrat – CD Cansiones / 2000